Un ritmo que se dibuja y desdibuja al son de una bandada de guacamayas sobre el cielo de la amazonia. Explosivo y estremecedor; cala de a poco en la piel y una vez adentro estalla en miles de latitudes y colores. Así suena Nicola Cruz: como un movimiento máximo en las entrañas; que oscila y vibra en busca de liberación.

Franco-ecuatoriano e hijo de padres sudamericanos; lleva en su piel los matices de la música andina, que se leen como una invitación abierta a descubrir y redescubrir un estado mental apasionante. Su mezcla de beats tribales, notas orgánicas, bajos y percusiones golpean fuerte como un aguacero que cae y sale desde adentro.

Cruz no se conforma con instrumentos o ritmos convencionales, y en lugar nos relata un cuento escrito con tambores hipnóticos: la historia de sus ancestros, de su conexión con el ambiente y del poder curador de la música. Los miles de trazos y texturas que se desenredan desde su música convergen todas en el Ecuador -su país de origen-, y ahora se dibujarán nuevamente en el Festival Envision en Uvita, Costa Rica.

Este joven artista, productor musical y DJ se ha presentado también en festivales como Nomade (Chile), Sonar (Barcelona), Oslo World Music Festival (Oslo); y podrás disfrutar de su jungle step en el Lapa Stage del Festival Envision este viernes 24 de febrero.