Desde hace varias semanas tanto en Facebook, como en Twitter, se ha utilizado el HT llamado #polemicaendjs. Algo nada nuevo a nivel mundial en donde hemos visto a artistas como Dj Sneak discutiendo con Troxler, a Deadmau5 con Armin Van Buuren entre otras clásicas peleas de redes sociales, que como niños de kínder, el ego no los deja ponerse de acuerdo en cosas súper simples.
Costa Rica no se escapa de eso, así que me di a la tarea de enumerar cuales son las principales quejas del dj costarricense, ese que se encarga con diferentes medios de llevar su música y lograr la mayor cantidad de ingresos y seguidores bailando en sus dancefloor… o leyendo sus quejas.

1. Ahora todos son Djs

WOW! Aun cuesta creer que la gente continúe discutiendo alrededor de un tema tan gastado que viene desde que alguien logro hacer beatmatch y podía gastar lo que quisiera en música. Sí, todos son djs y ¿Por qué no pueden serlo? En Costa Rica hay más de 1 academia encargada de educar a quien tenga las ganas y la disposición sobre todas las técnicas detrás de catalogarse dj.
Hoy en día el dancefloor costarricense puede presumir que de cada 10 clubbers 8 saben lo que es beatmatch y 5 se catalogan djs.
¿Cuántos djs se gradúan al año? ¿Cuántos son de verdad regulares en la mal llamada “escena” de música electrónica en Costa Rica?
Da la casualidad de que quienes más se quejan, son los menos regulares.

2. Compartir un playlist no te convierte en DJ

Obviamente no, pero de ahí a discutir al respecto y pensar que la integridad del dj está en peligro por esta tendencia es sinceramente restarle valor a esa arte del mixing. Los espacios en Costa Rica cada vez se abren más a la música electrónica aunque sea de manera ocasional, y también seamos sinceros, si todos los espacios tuvieran un dj siempre, haciendo sus sets de techno, edm, house y demás sería aburridísimo todo. Nuevos referentes han salido a flote con base en sus listas y su gusto, que si nos ponemos a ver, la única diferencia detrás de un dj es una tornamesa, unos audífonos y un beatmatch, así que si la gente baila un playlist, no sufra, en su casa de fijo le bailan el set.

3. Nadie es profeta en su propia tierra ¡Yo soy exitoso afuera!

Sí, el viejo refrán es verdadero. Creo que nadie discute eso, pero eso no debe dar pie a menospreciar el espacio y desarrollo de las propuestas electrónicas en Costa Rica, que cuenta con 2 clubs y varios bares destinados al entretenimiento con base a este estilo. Y tranquilos, no se desesperen creando perfiles falsos para tirarse flores, o comprando paquetes para seguidores en instagram. El buen trabajo tarde o temprano se aplaude, en cualquiera que sea el lugar donde se este.

4. Yo soy productor y usted solo dj. ¿Por qué no me dan más pelota?

Es una buena pregunta, si usted es productor y de su cuarto no sale a tocar algo seriamente está fallando en su estrategia.

5. Yo soy dj underground, no me venga con eso de EDM

Sí, aunque no lo crea hay quienes insisten en basurear un género solo porque no les gusta. Seriamente los djs necesitan unas clases de diplomacia, y control del enojo. ¿Si ahora critican sin piedad el EDM, que hubieran hecho en los tiempos del reggaeton? La tasa de suicidios hubiera aumentado. La decisión de apoyarlo o no es totalmente personal, usted decide si comparte una opinión que mas que abrir puertas le puede cerrar las existentes.

6. Todos son unos serruchapisos

Sí, todo gremio es así, y creo que no hay parte del mundo que se escape de eso. Respalde su trabajo, asesórese bien, y sí, puede que en un descuido su fecha o fiesta en un club deje de existir porque el dj nuevo toca de a gratis. El tiempo tiene su peso, abrir espacios con sacrificio tarde o temprano tiene sus recompensas siempre y cuando el respeto se mantenga. Aprenda a dejar el Karma hacer su trabajo, pero tampoco lo invoque para que cobre venganza.

7. Querían que tocara de a gratis 🙁

Peor que tocar gratis, es apoyar un evento que solamente infla el ego de un promotor o de un dj en particular y hay casos donde quienes participan terminan apoyando más el fan page del organizador que el evento en sí. Todo inicio es complicado, hay que valorar cuales plataformas tienen potencial y cuales simplemente responden a caprichos que no tienen ningún retorno, y obviamente, si hay ganancias hablemos claro.

8. Yo fui el dj que hizo lo más chiva en el 2001… ¿Y?

Si usted vive pensando más en el fui, que en el soy y en lo que voy a hacer… su futuro como dj se quedo en el 2001.

Estas son solo 8 de muchas quejas que giran alrededor de una cultura que así como hace ruido con música, lo hace igualmente con llanto. Las academias deberían incluir en sus programas, manejo de la impotencia ante la competencia abierta que existe en el país, al igual que debe generar el valor suficiente en lo que brindan para que quienes quieran desarrollar una carrera en esta faceta de la música sepan a lo que se van enfrentar, y no se desgasten tanto llorando en Facebook.

Yo soy dj y como tal me he quejado, pero de cosas un poco más serias, como cuando me dan la birra caliente, o me echan menos whisky en el trago.

¡Dejad que todos sean djs!

Cesar Castro