Cada año, miles de personas emigran a Nevada, especificamente al desierto de Black Rock para el festival anual de Burning Man – una celebración de una semana de arte y expresión. En dicho festival, encuentras un montón de pintura corporal y trajes elaborados a mano, expresiones que se extienden a la alteración de coches al nivel que no puedes imaginarte como era su aspecto original.

Los coches incluyen pirotecnia, sistemas de sonido masivos y por supuesto, diseños radicales. Desde New York, provienen varios de los más locos diseños por parte del artista Yarrow Mazzetti, quien ha convertido esta tradición en un negocio de tiempo completo.

Cada año, Mazzetti construye una gran cantidad de coches cuyo destino final es Burning Man. Sus transformaciones van desde los carros de golf, furgonetas e incluso una de tipo militar Hummer. Mazzetti reconoce que ha construido alrededor de 25 carruajes en total.

El costo de estos radicales coches mutantes comienzan alrededor de $100,000 aunque los precios pueden ir bien lejos de allí, alcanzando incluso los 200,000 mil dólares.

En los últimos años, Mazzetti ha transformado su pasión por el diseño de coches en un negocio de tiempo completo junto al diseño de muebles y espacios comerciales. Encontrarlo en New York no es complicado, su Limosina Lincoln lo delata facilmente.